Salió a caminar por la ciudad y entre peatones y cafés, se topó con un heladero. Llevaba un delantal naranja y verde con un gorro a juego. Sus ojos se iluminaron y de su boquita, entre susurros, se despidió la siguiente frase: -¿Ha visto a alguna F pedir un helado así como yo se lo pediré?
A lo que el heladero contestó: -Si lo que pedirás lleva F como mi nombre y eso es precisamente Frutos del bosque y este es Felipe, sí.
F de : fruta, de felicidad, de filosofía, de fiesta fugaz. Y eso es precisamente lo que se siente al tomar helado con una amiga, eso, que comienza con F.
Fin.
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